domingo, 18 de octubre de 2009

Por Raúl Scalabrini Ortiz (En Hechos e Ideas, febrero 1946.)

"Es increíble y hasta admirable el poder de persuaden y de ejecución de nuestra oligarquía. En el mes de octubre de 1945, el coronel Perón fue destituido y encarcelado. El país azorado se enteraba de que el asesor de la formación del nuevo gabinete era el doctor Federico Pinedo, personaje a quien no puede calificarse sino con la ignominia de su propio nombre. El Ministerio de Obras Públicas había sido ofrecido al ingeniero Atanasio Iturbe, director de los Ferrocarriles británicos, que optó por esconderse detrás de un personero. El Ministerio de Hacienda sería ocupado por el doctor Alberto Hueyo, gestor del Banco Central y presidente de la Cade, entidad financiera que tiene una capacidad de corrupción de muchos kilovatios.
"La oligarquía vitalizada reflorecía en todos los resquicios de la vida argentina. Los judas disfrazados de caballeros asomaban sus fisonomías blanduzcas de hongos de antesala y extendían sus manos pringadas de avaricia y de falsía. Todo parecía perdido y terminado. Los hombres adictos al coronel Perón estaban presos o fugitivos. El pueblo permanecía quieto en una resignación sin brío, muy semejante a una agonía.
"Con la resonancia de un anatema sacudía mi memoria el recurso de las frases con que hace muchos años nos estigmatizó al escritor Kasimir Edschmidt. "Nada es durable en este continente, había escrito. Cuando tienen dictaduras, quieren democracias. Cuando tienen democracia, buscan dictaduras. Los pueblos trabajan para imponerse un orden, articularse, organizarse y configurarse, pero, en definitiva, vuelven a combatir. No pueden soportar a nadie sobre ellos. Si hubieran tenido un Cristo o un Napoleón, lo hubieran aniquilado".
"Pasaban los días y la inacción aletargada y sin sobresaltos parecía justificar a los escépticos de siempre. El desaliento húmedo y rastrero caía sobre nosotros como un ahogo de pesadilla. Los incrédulos se jactaban de su acierto. Ellos habían dicho que la política de apoyo al humilde estaba destinada al fracaso, porque nuestro pueblo era de suyo cicatero, desagradecido y rutinario. La inconmovible confianza en las fuerzas espirituales del pueblo de mi tierra que me había sostenido en todo el transcurso de mi vida, se disgregaba ante el rudo empellón de la realidad.
"Pensaba con honda tristeza en esas cosas en esa tarde del 17 de octubre de 1945. El sol caía a plomo cuando las primeras columnas de obreros comenzaron a llegar. Venían con su traje de fajina, porque acudían directamente de sus fábricas y talleres. No era esa muchedumbre un poco envarada que los domingos invade los parques de diversiones con hábito de burgués barato. Frente a mis ojos desfilaban rostros atezados, brazos membrudos, torsos fornidos, con las greñas al aire y las vestiduras escasas cubiertas de pingües, de restos de breas, grasas y aceites. Llegaban cantando y vociferando, unidos en la impetración de un solo nombre: Perón. Era la muchedumbre más heteróclita que la imaginación puede concebir.
"Los rastros de sus orígenes se traslucían en sus fisonomías. El descendiente de meridionales europeos, iba junto al rubio de trazos nórdicos y el trigueño de pelo duro en que la sangre de un indio lejano sobrevivía aún. El río cuando crece bajo el empuje del sudeste disgrega su enorme masa de agua en finos hilos fluidos que van cubriendo los bajidos y cilancos con meandros improvisados sobre la arena en una acción tan minúscula que es ridícula y desdeñable para el no avezado que ignora que es el anticipo de la inundación. Así avanzaba aquella muchedumbre en hilos de entusiasmos que arribaban por la Avenida de Mayo, por Balcarce, por la Diagonal.
"Un pujante palpitar sacudía la entraña de la ciudad. Un hálito áspero crecía en densas vaharadas, mientras las multitudes continuaban llegando. Venían de las usinas de Puerto Nuevo, de los talleres de la Chacarita y Villa Crespo, de las manufacturas de San Martín y Vicente López, de las fundiciones y acerías del Riachuelo, de las hilanderías de Barracas. Brotaban de los pantanos de Gerli y Avellaneda o descendían de las Lomas de Zamora. Hermanados en el mismo grito y en la misma fe iban el peón de campo de Cañuelas y el tornero de precisión, el fundidor mecánico de automóviles, la hilandera y el peón. Era el subsuelo de la patria sublevado. Era el cimiento básico de la Nación que asomaba, como asoman las épocas pretéritas de la tierra en la conmoción del terremoto. Era el substrato de nueva idiosincrasia y de nuestras posibilidades colectivas allí presente en su primordialidad sin reatos y sin disimulos. Era el de nadie y el sin nada en una multiplicidad casi infinita de gamas y matices humanos, aglutinados por el mismo estremecimiento y el mismo impulso, sostenidos por una misma verdad que una sola palabra traducía: Perón."

miércoles, 16 de septiembre de 2009

VOTOS EN DIPUTADOS PARA EL PROYECTO DE LEY DE MEDIOS

Votos de Córdoba en la cámara baja: a favor 5(Cecilia Merchán de Libres del Sur, Nora Bedano de PJ, Patricia Vaca Narvaja de PJ, Alberto Cantero de PJ y Francisco Delich de Convergencia), en contra 13 (Laura Sesma del Partido Socialista, Griselda Bal ...data y Juan Carlos Vega de Coalición Cívica, Mario Ardid y Norma Morandini del juecismo, todos los radicales y pejotistas)

martes, 15 de septiembre de 2009

RADIO GRAFICA: ESTAMOS PARIENDO UNA LEY PARA CAMBIAR LA HISTORIA

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Las Audiencias Públicas que se desarrollaron desde el martes 8 y el viernes 11 de septiembre pasados en la Cámara de Diputados de la Nación dejaron en claro que desde todos los rincones de la patria vastos sectores sociales reclaman la inmediata sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que garantice el derecho a la información y a la comunicación.Luchamos durante un cuarto de siglo para llegar a esta instancia decisiva y ahora es el momento para democratizar la palabra. Valoramos la firme voluntad de la Presidenta de la Nación , Cristina Fernández, quien tuvo el coraje de enviar el Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual al Congreso Nacional el pasado 27 de agosto. Dicho Proyecto no es una ley “K” de medios como sostiene la cadena de medios comerciales. Es el resultado de 5 años de debates y consensos que 300 organizaciones sociales unidas en la Coalición por una Radiodifusión Democrática desplegaron a lo ancho y a lo largo del país reivindicando a la comunicación como un derecho ciudadano.El gobierno supo escuchar una vez más al pueblo organizado. Como no podía ser de otro modo, los que han concentrado el poder, el dinero y la comunicación en las últimas tres décadas hablan de libertad pero en realidad claman por sus negocios, acciones y dividendos. Hablan de “ley mordaza”, de ley para “controlar a los medios” ¿pero no han sido ellos, los monopolios mediáticos, los que han amordazado y controlado la libre expresión del pueblo, amparados en la ley de la dictadura y los decretos de necesidad y urgencia dictados por Carlos Menem en los años 90 que la modificaron en su propio beneficio?Ahora es el momento de garantizar el pluralismo y la diversidad de voces, la democracia informativa sobre la que sabremos construir la democracia económica y cultural. Con el anuncio de la Presidenta en el día de la fecha, de eliminar del texto del Proyecto el artículo que permitía el ingreso de las empresas telefónicas comerciales al servicio de televisión por cable, se evidencia la voluntad del gobierno de aprobar sin dilaciones esta ley.Ya no hay más excusas. Quienes se opongan demostrarán ahora que, en realidad, sólo buscaban pretextos para continuar con la ley de la dictadura. Porque puestos a elegir, optaron por los monopolios mediáticos antes que por ese sujeto social que elaboró los 21 Puntos por una Radiodifusión Democrática y un Proyecto de Ley que democratice la comunicación. Apoyamos el inmediato tratamiento del Proyecto en el Congreso de la Nación, para que nuestros representantes sancionen una Ley que definitivamente de vuelta la página de una historia narrada sólo por los dueños del dinero. (Publicado por Agencia Paco Urondo www.agenciapacourondo.blogspot.com)